Un primer piso de planta generosa, con dos dormitorios en suite y terraza propia. Estaba en buenas condiciones, pero con una estética antigua y sin una identidad que representara a su nuevo dueño.
El desafío fue más allá de renovar: construir una casa a la medida de un cliente joven, soltero y muy detallista, que buscaba un espacio moderno, ordenado y funcional, pero también cálido y con carácter.
La intervención fue integral. Renovamos baños, pisos y todos los ambientes, con materiales nobles, iluminación técnica y maderas naturales. La cocina, protagonista del área social, se resolvió íntegramente en maderas laqueadas hechas especialmente para el proyecto: funcional y contemporánea.
Los materiales fueron el corazón del proyecto: mármoles de Pura Stone, cerámicas hechas especialmente para el departamento y una selección de luminarias y terminaciones que suman sofisticación sin perder calidez.
La amplitud de la planta nos permitió trabajar el interiorismo como parte de la obra, sumando mobiliario, piezas de diseño y toques de color que terminaron de darle identidad al espacio.
Acompañamos al cliente hasta el último detalle: de la arquitectura y la reforma a la selección de muebles y el interiorismo. Porque el diseño no termina en la obra: sigue hasta construir una forma de habitar.






























